LA DIFUSIÓN de una sentencia en televisión ha levantado ampollas. Una de las razones ha sido la forma en que el locutor leyó el nombre de una central sindical, CC. OO. «Cecé oó», dijo. Y se armó el belén. Hay varias formas de acortar palabras y sintagmas. Entre otras, la sigla y la abreviatura. Las primeras se forman con las letras iniciales de las palabras del nombre que se acorta (Organización de las Naciones Unidas: ONU; asociación de padres de alumnos: APA). No se pone punto entre ellas, se escriben con mayúsculas y no tienen flexión de número (las APA) más que cuando se lexicalizan y, por consiguiente, se escriben con minúscula: las opas (ofertas públicas de adquisición [de acciones]), las uvis (unidades de cuidados intensivos), etcétera. Son varios los métodos de formación de abreviaturas. Cuando se acorta más de una palabra, se escribe la inicial de cada una seguida de un punto abreviativo. Este es un elemento característico de la abreviatura, que en ocasiones se sustituye por una barra ( c/ de calle, s/c. de su casa ). Cuando este tipo de abreviaturas representan plurales, esa letra inicial se duplica ( AA. EE. de Asuntos Exteriores, JJ. OO. de Juegos Olímpicos). Una de las circunstancias que distinguen las abreviaturas de las siglas es la forma de leerlas. Las primeras se leen pronunciando el nombre completo: se escribe D. Luis y se lee don Luis, no de Luis; Sr. López es señor López, no eseerre López; EE. UU . e s Estados Unidos y no eé uú. Con la excepción, forzada, de los casos en que el lector ignora a qué responde la abreviatura. Las siglas se silabean ( ONU se lee ONU, y OTAN, OTAN ) o, si no es posible, se deletrean (CPU: cepeú; GPS: gepeese) . En el caso de Comisiones Obreras, esta central no ha elegido acortar su nombre mediante una sigla, que sería CO, sino en una abreviatura, CC. OO., cuya lectura normal en español es Comisiones Obreras .