Uno de los preceptores del Rey

| ANTONIO PRADA |

OPINIÓN

EL TENIENTE general Emilio García-Conde Ceñal, que fuera preceptor y ayudante del Rey don Juan Carlos, falleció en Madrid a la edad de 84 años. Nada más conocer la noticia, el propio monarca se puso en contacto con el hijo del finado, Juan Carcía-Conde, para transmitirle el pésame, y además envió un telegrama a la familia con las condolencias de la Casa Real. Nacido en Oviedo el 14 de noviembre de 1918, Emilio García-Conde estaba en posesión de la Gran Cruz de Isabel la Católica, concedida por el Consejo de Ministros el 11 de enero de 1984, fecha en la que pasó a la reserva activa cesando como jefe del Estado Mayor del Aire. Cuando era comandante, en 1948, fue preceptor del entonces Príncipe don Juan Carlos, y diez años más tarde ocupó la Jefatura de Entrenamiento y Transporte de Estado Mayor. En 1953 fue destinado sucesivamente a las Embajadas de España en Roma y Atenas como agregado aéreo; en el 69 desempeñó el cargo de jefe de la Escuela de Helicópteros, y en el 70 fue nombrado director general de Aeropuertos. En 1975 era presidente de la Comisión de Retribuciones del Ministerio del Aire, y un año después fue nombrado jefe del Gabinete del vicepresidente del Gobierno para Asuntos de Defensa, teniente general Gutiérrez Mellado. En el 77 ocupó la jefatura de la Secretaría Militar del Cuartel del Aire y en el 78, el mando de la Zona Aérea de Canarias. Fue en 1980 cuando lo nombraron segundo jefe del Estado Mayor del Aire, y en el 82 ascendió a teniente general, a Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y, como tal, fue miembro de la Junta de Jefes de Estado Mayor (JUJEM).