Lorca

La Voz

OPINIÓN

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ | O |

18 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

SIEMPRE está cumbre en sus textos, como Sánchez Mejías sobre el albero. Su obra es tan estupenda, como miserable su muerte. El gobernador de los azules dio la orden cuando le dijeron que ya tenían al poeta, maricón y rojo, sus tres delitos. Dale café, mucho café. La frase quería decir que lo matasen en una cuneta como a tantos, como a un perro enfermo. Luego pondrían que murió de hemorragia. Nunca que la hemorragia la provocaron los tiros de los sicarios. Ahora se discute si hay que remover la tierra de Viznar para encontrar sus huesos. Muchos no quieren, como el Gobierno tampoco quiere levantar el submarino republicano que es tumba de soldados rojos en Cartagena. ¿No quieren remover las conciencias? Mientras no le miremos al pasado cara a cara, todo seguirá siendo una gran mentira, un pacto de mudos, ciegos y sordos. Anteayer nos matábamos y hoy callamos. No creo que sea la fórmula para curar heridas. El cuadro de Goya, las dos Españas a palos, está vigente. Que remuevan la tierra del barranco de Viznar, que entierren a Lorca con una losa más que merecida, para que hombres de bien de uno y otro bando le rindan pleitesía a un poeta mágico, al diván del Tamarit, a la flor recién cortada de sus versos. cesar.casal@lavoz.es