Francia y los agravios

OPINIÓN

02 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS QUE hemos admirado mucho a Francia tenemos cierta dificultad para entender su actual pasión por ser el perejil de todas las salsas. Y lo malo no es esto, que sería explicable como herencia psicológica de una grandeur venida a menos. Lo peor es que siempre desenfunda primero su arma favorita: la amenaza de usar su derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU. Es su tentación predilecta, y cede a ella con extraordinaria diligencia, tan pronto como un problema asoma su oreja. ¿Cuál era esta vez el pretexto para empuñar el arma suprema de su diplomacia? Una cuestión aparentemente menor. Estadounidenses y británicos querían levantar las sanciones de la ONU contra Libia porque estimaban que habían conseguido una indemnización suficiente para los familiares de las víctimas del atentado de hace 14 años en el cielo de Lockerbie (Escocia). El propio Gadafi dirigió una carta a la ONU aceptando la responsabilidad civil «por las acciones de sus funcionarios» en el atentado contra el Jumbo de Pan Am que explotó a 10.000 metros de altura y causó 270 muertos. Cuando los estadounidenses le comunicaron este acuerdo a los franceses quizá estaban muy lejos de imaginar que París se movilizaría en contra inmediatamente, al considerarse víctima de un agravio comparativo. Resultaba que las indemnizaciones conseguidas por los americanos estaban bastante por encima de las logradas por los galos para los familiares de los 170 muertos en el atentado contra un DC-10 francés en el cielo de Nigeria, un año después de que fuese abatido el avión de Pan Am . La indignación de París se disparó. ¿Creía Gadafi que podía pagar menos por la vida de un francés que por la de un americano? ¿Qué clase de doble rasero se había usado? ¿Acaso no le quedaba aún a Francia su arma favorita: el veto en el Consejo de Seguridad? No, no se anularían las sanciones de la ONU contra Libia en tanto no mejorasen las indemnizaciones ya pactadas del avión francés... Menos mal que los libios están dispuestos a pagar lo que sea por volver a la legalidad. Sólo queda una duda: si el avión fuese español, griego o checo, ¿se comportaría así la grandeur vecina?