CARLOS G. REIGOSA | O |
01 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.HACE CUARENTA años que los Beatles cambiaron el destino de la música moderna al internacionalizarla más allá de todos los límites entonces imaginables. Hace cuarenta años que alcanzaron por primera vez el número 1 en el ranking de ventas con Please please me , la canción que los catapultó en su Inglaterra natal. Hace cuarenta años que, con su Twist and shout, arrasaron en el resto de Europa (también en la España franquista) y su sonido llegó a EE.?UU., donde triunfaron definitivamente con I want to hold your hand y la película Qué noche la de aquel día . Este año se cumplen los primeros cuarenta de todo eso. Y también los primeros cuarenta del asesinato de John F. Kennedy y de la Marcha de los Derechos Civiles sobre Washington. Y uno vuelve la vista atrás y desconfía de todos los que hablan de un año maravilloso, de una década, de una generación maravillosa, y se queda con su sonido, con el sonido de aquel cuarteto que también aprendió a hablar de su propio ayer ( Yesterday ) como de una época maravillosa. ¿Y por qué? Porque entonces no teníamos preocupaciones. Ahora sí, ahora nos parece preocupante que estemos hablando ya de hace cuarenta años. ¿Qué ha pasado entre tanto, colegas?