SI ES CIERTO que la noticia es la narración de un suceso anormal -como que un hombre muerda a un perro, y no a la inversa- es evidente que este verano nos hemos quedado sin noticias. Por eso leemos la prensa con la sensación de que aquí no pasa nada, aunque los pobres becarios en prácticas hagan ímprobos esfuerzos para hacernos creer lo contrario. Vean si no algunos ejemplos. La noticia de este agosto es que hace calor, que en el valle del Guadalquivir se cuecen las patatas bajo tierra, que el viento sur eleva la temperatura de Bilbao, y que las calderas orográficas de Ourense y Verín se convierten en auténticas parrillas. Como si tal cosa no fuese lo normal, y como si la lógica del verano fuese el frío y la lluvia. Pero ya ven, no se habla de otra cosa. La segunda noticia tiene por protagonistas a Jesús Gil y a sus mariachis, con la morbosa posibilidad de que Isabel Pantoja esté ensayando lo que podría ser - ¡Ay pena, penita, pena! - el éxito de su vida. Es como si Jesús Gil hubiese hecho o dicho alguna vez cosas distintas de las que ahora destila, y como si los escandalizados votantes, políticos y profesionales de la televisión basura no fuesen los creadores del muñeco y los altavoces de sus groserías. La tercera noticia es que la guerra -¡también en Irak!- se hace con soldados, y que las madres y las mujeres de los expedicionarios hubiesen preferido que los llevasen a entrenar a los pinares de Balsaín, con 20 grados al sol, en vez de mandarlos al desierto y con 53 grados a la sombra¿ de los carros de combate. También es noticia que a los invadidos no les gusta vivir sin luz y sin agua, ni que los invasores patrullen sus ciudades con el miedo en las tripas, el dedo en el gatillo y el seguro desactivado. Tampoco faltan noticias económicas tan sorprendentes como estas: que el marisco está caro, que la Bolsa redujo su nivel de negocio, que el gasto per cápita de los turistas es menor que el año pasado, y que en Galicia «podrían» realizarse enormes inversiones, siempre en condicional, el año que viene. Pero son las noticias políticas las que destacan, una vez más, en el firmamento de la originalidad: que Ibarretxe es malísimo y amigo de Arzalluz, que Mayor Oreja es un santo varón y no puede ver a Arzalluz, que Aznar está de vacaciones, que el Rey patronea el Bribón en la bahía de Palma, que la sucesión madrileña es cosa hecha, y que Fraga se retira, como siempre, al final de este mandato. Aunque la noticia reina vuelve a darla, como siempre, Rodríguez Zapatero, que lleva dos meses missing y callado, mientras prepara -como un modisto- su colección de pactos de otoño. Cosa lógica, por otra parte, hacia mediados de agosto.