NO SÓLO para Estados Unidos, también para los iraquíes el primer problema es la seguridad. Es algo que no parece entrar en la dura mollera de los neoconservadores de la Casa Blanca, que no ponen el énfasis debido en esta legítima demanda de los habitantes del país que tanta prisa se dieron en ocupar. La seguridad es el primer bien que desean y buscan los seres humanos, aunque no sean estadounidenses. Es bueno recordar algo tan simple en el momento en que ha comenzado, el pasado sábado, la segunda fase del traslado de tropas españolas a Irak, con la salida de setenta militares de la Brigada Plus Ultra desde Torrejón de Ardoz (Madrid). Esta fase se prolongará hasta el próximo jueves y supondrá el envío escalonado de 904 militares de los 1.300 destinados en la División Multinacional Centro-Sur, bajo mando polaco. El día 26 tomarán el relevo del mando estadounidense en el sur del país. Y las tareas principales que tienen encomendadas son justamente la estabilización y seguridad entre la población iraquí. Del éxito de estas operaciones depende en verdad el destino de la posguerra y del país después de Sadam Huseín. Los británicos han demostrado en Basora que es mejor buscar el entendimiento con los líderes locales y responder a las revueltas con una fuerza proporcionada y siempre bajo control. Los estadounidenses, con tropas muy adecuadas para la guerra pero poco idóneas para labores policiales o humanitarias, tienen más problemas y con frecuencia ceden a la tentación de responder con la fuerza, para demostrar, entre otras cosas, que no hay ninguna duda de que han ganado la guerra. ¿Qué harán los españoles? La respuesta la ha dado nuestro ministro de Defensa quizá con palabras precisas, aunque necesitadas de decodificador. Sin embargo, todos hemos percibido lo más razonable: que vamos a una situación peor que la de cuando se tomó la decisión de ir, pero que el objetivo no ha variado. Y el objetivo es la seguridad de nuestras tropas y la de los iraquíes. Para ello es necesario acelerar la «iraquización» de la seguridad, que es el medio más seguro para tener éxito y salir bien librados del avispero. Que así sea.