RINCÓN DEL VIENTO
30 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.DICE Jesús Cardenal que ahora, si se lo pide el nuevo fiscal Anticorrupción, a lo mejor investiga «lo de Madrid». Agobia la crisis de los fiscales. ¿Qué papel cumplen estos servidores del Estado?, ¿lo son del Estado o lo son, en realidad, del Gobierno de turno?, ¿cómo tanta capacidad tienen de interferir en la Administración de la Justicia, de dejar que se imparta o de paralizarla?, ¿cómo se puede pasar por alto que el fiscal Anticorrupción de un portazo y pida la jubilación anticipada, harto de conjuras e intromisiones?, ¿cómo es posible que Fungairiño continúe ahí, prorrogado, oponiéndose al justiciamiento de reconocidos criminales de guerra?, ¿a dónde va nuestro constitucional Ministerio Fiscal, o a dónde lo llevan y se deja llevar? Decía el Rey Sabio que «los que la justicia han de fazer» han menester tres cosas, la última y más importante «aver esfuerço e poder para cumplirla contra los que la quieren toller o embargar».