Operación Copia

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

13 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

HUBO petardos, pirotecnia y sobre el escenario. Vaya por delante mi respeto a los que fueron al segundo concierto de Operación Triunfo en A Coruña, el gusto es libre. Pero en todo esto hay algo que no me gusta. La gala, que dura tres horas, es un karaoke gigante. Básicamente cantan canciones de otros. Es como si publico artículos de Julio Camba, Josep Pla, Umbral, Millás o Vicent, tan ricamente. Eso se llamaría plagio. La señal de televisión, que todo lo puede, es lo que hace posible esta copia a lo bestia de los de OT. Pero el globo se desinfla. Ojalá que, de esta comunión con la submúsica, salgan muchos melómanos. Como pasará con Harry Potter y los lectores. Yo empecé con los tres investigadores. Sería bueno. A ellos, que pasaron del andamio y el mostrador a las galas, que les quiten lo bailao, nunca mejor dicho. Tenorio apareció pasado de mantequilla. Chenoa, la más artista, estaba acelerada. Como Raphael cuando desenrosca bombillas. Como dice un amigo, entre lo sublime y lo ridículo sólo hay un paso. Lo mejor, el maquillaje de Ainhoa. Era tan bueno como el de la Infanta Elena en la boda. Parecía Vega. Me quedo con Serrat para cantar a Serrat y con Alejandro Sanz para Corazón partío. cesar.casal@lavoz.es