Piscicultura ahora

| UXÍO LABARTA |

OPINIÓN

11 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

CON LA PRIMAVERA suelen llegar las estadísticas, y una, que entra en titulares, es la de producciones acuícolas de FAO. En este país nuestro se mantiene que la acuicultura no podrá ser nunca sustituto de la pesca. El análisis, adecuado y cierto, no deja de ser interesado: la concurrencia por los presupuestos públicos contribuye a uniformar la posición. Desde inicios de los ochenta -del pasado siglo- el discurso pesca vs acuicultura se fue perfilando, y a ello contribuyeron las estadísticas de FAO: La contribución de la acuicultura al suministro de pescado fue en aumento (mas de la cuarta parte en el 2000) superando su crecimiento en cinco veces al de la pesca, y en tres veces al de la producción cárnica de cría de animales. Crecimiento que tiene su mayor aporte en la piscicultura de peces que no necesitan de piensos de harina de pescado. Esta acotación a los titulares que generan una primera visión de las estadísticas, no oculta sin embargo que en los países desarrollados las tres cuartas partes de la producción piscícola se obtiene de especies de peces que precisan de piensos: la piscicultura de pienso. Frente a la crisis empresarial iniciada hace cuatro años en el sur de Europa con la dorada y la lubina, hemos mantenido que podría interpretarse como una crisis de crecimiento. Sin embargo las más recientes crisis en la industria salmonera europea alertan de los peligros que acechan a esta industria, donde acuerdos de comercialización preferenciales, como el tratado de libre comercio entre USA y Chile, o entre Chile y Corea, junto con una contracción del mercado japonés, y la crisis económica en Francia o Alemania, han llevado a la quiebra a importantes industrias de Noruega, con previsiones de crecimiento cero en la producción mundial de salmón para este año. Crisis de menor entidad, pero de igual importancia relativa, se observan en la piscicultura española de trucha, a la que su dependencia, y contracción del mercado alemán, pone en dificultades. Dificultades que han aumentado en la piscicultura mediterránea de dorada y lubina, hace tiempo afectada por la presencia de producto griego o turco, pero que en los últimos meses han generado crisis irreversibles en algunas empresas españolas. La crisis actual de la piscicultura de pienso alcanza a las modalidades de mayor volumen de producción e inversión. Cierto que mientras exista el colchón de subvenciones europeas el riesgo empresarial se reduce, pero no por ello, al hacer proyecciones de futuro, se debe de orillar la reflexión en términos de sector o de país para garantizar la eficacia productiva y social de la inversión. Sobre todo si acertamos a desarrollar también otras alternativas.