E. GONDREDO | O |
11 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EL OSO pétreo ha vuelto a otear el cabo Vilán. Hizo falta un buen camión-grúa para devolverlo. Por eso extraña que nadie lo hubiese sorprendido en su huida. Y ahí surge la preocupación: ¿cuántos castros y cruceiros se están expoliando a la vista de todos? El patrimonio gallego es demasiado valioso para dejarlo desaparecer. Si no lo vigilamos, nos quedaremos de piedra.