Inmóvil

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

EL móvil, al volante, inmóvil. Así de claro debería ser el mensaje. Dice una estadística que hay tres millones de españoles que contestan al teléfono cuando van conduciendo. Creo que la estadística se queda corta, enana. La gran mayoría conduce y habla por el móvil en un alarde de irresponsabilidad. El otro día se mató una persona que, además de ir a una velocidad indebida, atendió la llamada del móvil cuando éste sonó. Era el timbre de la muerte. Como lo hemos hecho medio millón de veces sin susto, no somos conscientes del peligro que corremos. Con los accidentes de coche sucede como con el cáncer, creemos que son cosas que les pasan a los demás. Nosotros fumamos, no tomamos precauciones ni con nuestra salud ni con nuestra manera de conducir. Leemos las noticias y siempre hablan de otros, hasta que nos llega el momento. Entonces creemos que tiene que ser mentira, y no lo es. Intentar conducir y mantener una conversación es un disparate. Al volante, la máxima alerta es poca. La campanada del móvil en carretera puede ser la primera campanada de tu entierro. No lo cojas. Todo en esta vida puede esperar diez minutos, salvo que quieras quedarte inmóvil para siempre. cesar.casal@lavoz.es