Razón de una visita

| JOSÉ JAVALOYES |

OPINIÓN

07 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

A POR ATÚN y a ver al césar, que no al duque. Tanto comprometerse en la aventura mesopotámica y en la alianza angloamericana que llevó a ella, tanta bronca parlamentaria y tanta manifestación en la calle -con ritualidad que remedaba y superaba las protestas que se hacen cuando ETA vuelve a matar-, tanto pasarse por la faja la embestida de la entera oposición parlamentaria, habría de tener un porqué y una razón, pero no una razón cualquiera. Por y para algo sería tantísimo compromiso con la Casa Blanca. Y ese algo, aparte de otras motivaciones concurrentes, no podía ser más cosa que el problema del terrorismo. Enrolarse en la cruzada antiterrorista en la que se embarcaba el Gobierno de EE. UU. después del 11-S, era tanto como montarse en un expreso que nunca más volvería a pasar y detenerse en el apeadero de la política exterior española. Desde agosto de 1968, cuando la invasión soviética de Checoslovaquia, en el mismo año del Mayo francés, lleva España sobre sus hombros, con democracia y antes con dictadura, el peso insufrible del terrorismo. Es el gran asunto de la inseguridad interior. Desde julio del 2002, con la ocupación marroquí del Perejil y la subsiguiente defección francesa en la establecida alianza europea, arrastra España la evidencia de que su seguridad exterior, en el Estrecho y en las Canarias, es insostenible sin la alianza y el compromiso suficientes con los EE. UU., y también con el Reino Unido de la Gran Bretaña. Es llegado el momento de cerrar internacionalmente -en Washington- la pinza institucional desplegada nacionalmente para la ilegalización de Batasuna y sus clones. El terrorismo internacional contra el que la Casa Blanca se ha puesto en pie de guerra, tiene un capítulo español, para el que Aznar recaba conclusiones en esta visita. La inclusión de HB en la nómina infamante del terrorismo global es la causa del presente viaje, la razón de esta visita. Cobro honorable del servicio prestado; un servicio cuya honorabilidad discute la oposición en su conjunto.