Las muertes anticipadas

GERARDO G. MARTÍN

OPINIÓN

LA CNN ha difundido la muerte de diversas personalidades, desde el Papa a Fidel Castro, pasando por Ronald Reagan. El error se ha cometido en su página web, donde ante cualquier mala manipulación no debe ser difícil sufrir este problema. El suceso recuerda a otro, situado en nuestra tierra cuando no había posibilidad de atribuir el fallo a la informática. Fue su protagonista Juan Neira Cancela, un prolífico escritor y militar, nacido en Vigo y que residió muchos años en Ourense. El Catálogo de periodistas españoles del siglo XX , de López de Zuazo, sitúa su nacimiento en 1848 y su fallecimiento en 1909. Aquel pontevedrés inmisericorde que fue Jesús Muruais, en sus Semblanzas galicianas en verso, había escrito de nuestro personaje: «Neira Cancela, Juan. Es un escritor valiente, /es un valiente escritor;/ aunque el público rumor/ atribuye a su asistente/ las obras de que es autor». Afirmación que no hay que tomar como documento, ya que Muruais firmó judiadas semejantes, pocas veces reales, sobre los más valiosos escritores gallegos de su tiempo. El caso es que cuando murió Neira, entre sus papeles se encontraron docenas de necrológicas de coetáneos, mayoritariamente literatos, a los que había preparado el obituario de turno, en previsión de que murieran antes que él. La muerte se equivocó de nombre y en lugar de tocar a cualquiera de los integrantes de aquella lista, se acercó al propio Neira. En casos así, los protagonistas de las necrológicas probablemente lo que más sientan entre nosotros, tan aficionados a ser más generosos con los muertos que con las virtudes de los vivos, es que se hayan quedado cortos en el elogio que se les hace. Y que haya sido quien tal hizo precisamente un amigo, supuesto amigo podrían pensar los afectados por el previsor trabajo de Juan Neira Cancela. Morir así, únicamente sobre el papel o el dígito de un ordenador, quizá no ofrezca otra ventaja que encontrarse un obituario con una valoración desmesuradamente elogiosa de la propia obra.