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20 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LOS PRODUCTORES de Los Simpson pensaron en él como personaje británico de la serie. Pero creyeron que no era muy conocido en EE.?UU. y al final eligieron a Tony Blair, el aguador de Bush. Esta semana, el Manchester se la juega contra el Madrid galáctico. David Beckham tendría que ser definitivo. Pero el inglés es un jugador muy curioso. Nunca nadie estuvo tan dotado y aportó tan poco. Como siga así pasará a la historia del fútbol por guapo o a la de la música por casarse con la spicegirl pija. Su leyenda es mediática, no real. A veces juega tan pegado a la banda que parece que le gustaría ser el linier. Es un genio, sí, pero aún no salió de la lámpara. No toca la pelota: le aconseja que vaya allí; no la pasa, la acaricia con el compás de su pie. Tiene algo de Luisito Suárez. Hace posible lo imposible, encaje de Camariñas. No dispara, mata. Golpea la pelota como si fuese una pompa de cristal. La atornilla en la red. Claro que casi nunca hace todo esto. Fran, el gallego de Carreira, jugó partidos mucho más memorables que él, pero no se casó con Marta Sánchez. Tranquilos, merengues, qué vais a esperar de un tipo que, según su mujer, lleva las bragas de ella por debajo del calzón de futbolista. cesar.casal@lavoz.es