Internauta pardillo

| MANUEL-LUÍS CASALDERREY |

OPINIÓN

18 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

RECIBÍ un correo electrónico de una persona, en principio desconocida. Luego resultó que estaba, como yo, en el Comité Científico de la Jornada sobre Química y Vida Cotidiana, que se celebrará en Madrid el próximo mes de mayo. Me avisaba. Estás en mi lista de correo y puedes tener un virus. Se envía automáticamente por mensajes y por la libre de direcciones. Se oculta catorce días antes de dañar el sistema. No se detecta ni por Norton Antivirus, ni por McAfee. El correo explicaba la forma de localizarlo. Está alojado en la unidad C y su nombre es jdbgmgr.exe. El virus tiene un osito de peluche. ¡No lo abras! Selecciónalo y elimínalo. Luego recomendaba el envío de copias a toda la lista de correo. Se me ocurrió consultar el asunto con el experto de mi Instituto (Carlos del Río). Me explicaba en su ordenador cómo debía eliminarlo. También estaba allí con su osito de peluche y todo. Era un archivo del sistema. Si lo llego a eliminar, me lo hubiese cargado y convertido en un intenauta pardillo.