E. GONDREDO
17 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.ERA demasiado subversivo. Estaban los tablones de los colegios llenos de insidiosos carteles. ¡El templo de la educación convertido en antro de la disidencia!, con frases tan peligrosas como Non á guerra, o Nunca Máis. No es extraño que el conselleiro ordenase retirarlos. No vaya a ser que algún ingenuo infante se ponga a creer en la paz o en la dignidad.