Divide pero no convence

OPINIÓN

09 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

SI EL OBJETIVO de Sadam Huseín es dividir a la comunidad internacional, como sostiene la Casa Blanca, hay que ponerle un sobresaliente al tirano de Bagdad. El espectáculo que están dando las distintas naciones, sobre todo las que tienen representación en el Consejo de Seguridad de la ONU, es francamente lamentable. En vez de hablar permanentemente entre sí para buscar una opción asumible por el conjunto, se dividen en bandos y se disputan cada voto como si lo que en verdad estuviese en juego fuese su capacidad de liderazgo o su relevancia internacional. El sí y el no a la guerra se han convertido en dos banderines de enganche para librar la batalla hamletiana del ser o no ser o en el mundo. La función seguirá en la próxima cita del Consejo de Seguridad. Ya no se trata de respetar la respetable decisión francesa de oponerse a la guerra y unirse con Alemania y Bélgica a espaldas de los demás Estados de la UE. Tampoco se trata de medir la precisión de Bush al identificar el terrorismo internacional con Irak. La verdadera cuestión en estos momentos es por qué no se hablan EE. UU. y Francia, por qué no discuten una alternativa viable, por qué sólo escenifican su confrontación y su desafío como si fuesen los protagonistas de una enconada y tradicional rivalidad. Los datos son elocuentes: Francia habla con Alemania, Bélgica, Rusia o China, mientras que EE. UU. lo hace con el Reino Unido, España, Italia y naciones árabes y del Este europeo.En medio, atrapados en la casualidad de ser miembros ocasionales del Consejo de Seguridad, se debaten países como México o Chile, que son sometidos a toda clase de presiones y que no saben por qué han de decidir ellos algo que no son capaces de resolver los grandes con sus derechos de veto y sus grandes intereses en juego. Sadam los ha dividido y enfrentado y en esto hay que admirar su astucia y lamentar lo fácil que le ha sido conseguirlo. Pero todavía no ha logrado convencer. La comunidad internacional, hecha unos zorros, se resiste a un final vergonzoso. Felizmente. Información en páginas 2 a 6