Armas inteligentes

PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS

OPINIÓN

09 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

EN TIEMPOS, las guerras no se anunciaban, ni menos se explicaba la estrategia y táctica a emplear. Hoy, el Pentágono no tiene reparo alguno en explicar urbi et orbe «cómo lo van a hacer». Impresionan las declaraciones del general Franks cuando relata que, primero, lanzarán 3.000 bombas y misiles de precisión durante un par de días, con lo que se multiplicará por diez lo arrojado en 1991. Luego vendrá la ofensiva por tierra de más de 250.000 soldados. Sin embargo, todavía impresiona más oír que también se ha multiplicado por diez la calidad y la precisión técnica de los artilugios bélicos a emplear, incluso desconocidas armas electrónicas , ofensivas, pero no letales. Para paralizar a cualquiera, a lo mejor ya no hacen falta gases, sino más limpios procedimientos electrónicos, no prohibidos, por desconocidos, por ninguna Convención internacional. Y al parecer de efecto fulgurante. Ya Julio César decía cuando amenazaba a un enemigo: «... Y piensa que esto que te digo me es más fácil hacerlo que decirlo».