¡QUÉ CANTIDAD de cosas tenemos que rectificar cada día! ¡Cuantas veces nos equivocamos! ¡Todos! El yerro está ligado a la condición humana. Sólo los dioses se libran. Sin embargo, no quería hablarles de la rectificación, característica de los que poseen la sabiduría (de sabios es cambiar de opinión) y de los que se dedican a la política (hay que ver cómo cambian de opinión, aunque apenas rectifican, y lo hacen a la velocidad de la luz). Hoy quería referirme a la rectificación de la corriente eléctrica. Se llama continua a la corriente eléctrica de pilas y baterías, porque las cargas eléctricas se desplazan en los conductores siempre en el mismo sentido. Sin embargo, la corriente que recibimos en nuestras casas, se llama alterna porque las cargas vibran (oscilan en torno a un punto), cambiando o alternando el sentido de su movimiento con una frecuencia que, en Europa, es de 50 ciclos por segundo (Hz) y en EE. UU. es de 60 Hz. La rectificación es el proceso de transformación de la corriente alterna en continua.