Xamón, xamón

PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS

OPINIÓN

02 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

LA PRE-GUERRA sigue su curso, nada lineal pero constante. Quien la sigue la consigue. No se le puede negar a Bush tesón en su propósito ni ánimo viajero a su escudero, para tratar de vender la biblia de don Jorgito, incluso en el Vaticano. Dice un proverbio medieval que, a veces, entre la boca y la cuchara se presentan estorbos. Pero, al igual que aquel «xamón, xamón» del gran Otero terminó por «amolecer» la resistencia del funcionario, parece ser que los comensales de ahora están venciendo los estorbos, y ven el botín cada vez más cerca de su boca. Flojea Blix, transige Putin, el Consejo de Seguridad no sale de su lío, siguen en nómina Mr. Pesc (¡qué canonjía!) y Ana Palacio... Y hasta anuncia Sadam que no destruirá los pozos de petróleo. Mientras, en los alrededores de Irak, esperan la orden del Pentágono un cuarto de millón de soldados. ¿Para qué tantos si esto va ser más bien una ciberguerra resuelta de un plumazo? Si, como parece, es para quedarse, entonces comenzará de verdad la guerra.