Carnaval con Cautela

OPINIÓN

01 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Mientras en Brasil, país rey de la fiesta, se pretende evitar que el turismo huya espantado por la violencia, en Galicia la tradición del Entroido lucha, con más ilusión que fuerza, contra los males de la globalización. Desmadre, pero controlado Casi 40.000 agentes policiales y militares se han desplegado en Rio de Janeiro para mantener la atracción de su fiesta, tras una semana de violencia. Aquí el control también existe: peliqueiros, boteiros, felos y demás mecos salen a la calle formando parte de un desfile perfectamente organizado, ellos que nacieron de la espontaneidad y el descontrol. Diversión o gamberrada Hay cierto miedo a algunos jóvenes de hoy. Se colocan una funda de trabajo, una máscara cualquiera y la emprenden a golpes contra las papeleras, pintan coches y tiran cohetes demasiado peligrosos para usar sin control. El disfraz no es para ellos más que una excusa, o un escudo, para la gamberrada. No tienen ni idea de lo que es el carnaval. Una pena. Una invasión de mareas negras En Ourense se ha organizado un Entroido alternativo con tema dominante: nunca máis . Seguramente, sin necesidad de convocatorias, serán muchos los que en Galicia y en España representen la tragedia del Prestige y las vísperas de la guerra de Irak en sus disfraces. Siempre ha sido así. Es el espíritu del carnaval; no necesita de guionistas. Ni oficiales, ni alternativos.