El jardín de los senderos que se bifurcan

ALFONSO DE LA VEGA

OPINIÓN

EN EL CUENTO borgiano se bombardea una ciudad para señalar qué personaje hay que eliminar. En estos momentos, tanto en Europa como en América, muchos líderes y grupos económicos juegan con la vida de la población civil de Irak para sus propios fines. Estamos en un jardín con pocos senderos transitables y mucha maleza en el que las diferentes estrategias se unen y se bifurcan. EE.?UU., con el pretexto del 11-S convertido en patente de corso para hacer y deshacer sin limitaciones de derecho internacional, quiere reordenar todo el área de Oriente Medio para tratar de recuperar un ámbito de influencia no fundamentalista en una zona dotada de recursos energéticos imprescindibles para Occidente. La posición estratégica de España como es sabido presenta debilidades. El aventurerismo del régimen marroquí puede seguir dando sustos peores que el de Perejil. El terrorismo autóctono vasco sigue condicionando gravemente el ejercicio de los derechos humanos en el País Vasco y afecta a toda la política española. Y aunque decir lo siguiente no sea políticamente correcto, existe una preocupación difusa pero patente, sobre la lealtad última a España que cabe esperar de ciertas formaciones nacionalistas. No sólo en el País Vasco, sino también amenaza la vaga sombra de una nueva proclamación de un futuro Estat Catalá, que quizás, como en el reciente caso yugoslavo, en una Europa en reequilibrio pudiera lograr la compresión interesada de alguno de nuestros vecinos más próximos. ¿Puede ayudarnos el amigo americano a afrontar estas debilidades?. El embajador marroquí ha vuelto sin rechistar a Madrid. Pero cuidado, en EE.?UU., incluso dentro de su clase dirigente, a veces se confunde la República democrática española con la monarquía bananera de nuestro sur. Y algunos hasta pueden creer que es al revés.