MIENTRAS BAJAN las retenciones del IRPF y crecen los rumores sobre una futura supresión del impuesto sobre sucesiones y donaciones, los tributos indirectos están más altos que nunca. Se confirma un cambio de modelo fiscal que, bajo la bandera de la eficiencia económica, viene a alterar la distribución de la renta y la riqueza a la que nos habían acostumbrado los gobiernos socialistas en los años ochenta y noventa. Los datos e investigaciones sobre la distribución de la renta en España nos indican que la tendencia a la reducción de la desigualdad que se venía produciendo desde los primeros años setenta parece haberse detenido a finales de los noventa. Es aún pronto para determinar si se trata de un punto de inflexión y caminamos en estos momentos hacia una sociedad con desigualdades crecientes, al estilo estadounidense. Pero la orientación de los cambios fiscales y el nivel de los salarios de la mayor parte de los nuevos empleos que se están creando apuntan en esa dirección. Aunque no creo en ninguna suerte de oscura conspiración neoliberal que alimente este proceso, aún me quedan en la cartera tres posibles explicaciones, no incompatibles. Primera: que los españoles hayan cambiado sus preferencias sobre lo qué es una sociedad justa. Segundo: que los españoles se encuentren tan atareados con el fútbol y Operación Triunfo que no les quede ni tiempo ni ganas de reflexionar sobre lo que está ocurriendo a su alrededor. Tercera: que nadie les esté explicando de forma apropiada lo que sucede. ¿Qué opina usted?