Señor alcalde de Lalín: Lamento mucho no poder asistir a la ceremonia de hoy en esa localidad, en la cual se proclamarán los premios de gastronomía, y en lo que me concierne, según me anunció por teléfono, el reservado a lo que ustedes consideran Prensa regional , por mi articulo Mi deuda con Cunqueiro , publicado en el diario gallego de influencia nacional y gran tirada La Voz de Galicia. Desde entonces ocurrieron por lo menos dos cosas de importancia superior: la marea negra, que sigue empuercando nuestras cosas y el planeta, y la guerra inminente con Irak. Como en ninguno de ambos casos ni la Xunta ni el Gobierno de Madrid asumen sus responsabilidades cívicas y morales, nosotros, los civiles, hemos de luchar contra las catástrofes. Por ello, no dudo de su capacidad de comprensión y de que me disculpe porque mientras en Lalín se festeje la gastronomía, yo vaya a Ferrol a preparar una reunión contra la guerra. Le ruego también que el importe en metálico del premio que me ha sido otorgado se le gire a la plataforma Nunca Máis: cuenta pública de Caixa Galicia, número 2091.0300.46.3040140552. Estoy seguro de que es lo que hubiera preferido mi querido Cunqueiro, amante de mariscos y de nuestras rías. Le ruego, en fin, que en la ceremonia oficial sea leída esta carta, para que los asistentes y telespectadores se enteren de los motivos de mi ausencia y no piensen en descortesía alguna. Me permito igualmente enviar copia a La Voz de Galicia, pues tanto su dirección como mis eventuales lectores pueden considerar mi actitud como un desplante si no conocen sus verdaderos motivos. Ramón Chao. París.