La niña Chole

| PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS |

OPINIÓN

19 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

TAL CUAL la Sonata de Invierno . Una pléyade de soldados pugnaces, diplomáticos al uso del dictado gubernamental, regidores que se amparan en la presunta defensa de la seguridad, lacayos políticos cual criados de librea, calculadores fríos de réditos futuros, mensajeros de alquiler con recados y ucases coactivos, interesadas plañideras de la paz, curas virtuosos que difunden su mensaje, y centenares de trabucaires, gestores del sol que más calienta... Si don Ramón imaginara tal escena, seguro que dejaría escrita una nueva Sonata , no sé si de otoño, invierno u ocaso democrático. Toda esta política internacional carece de credibilidad, se desautoriza devorada por sus contradicciones e intereses inconfesados. Hay un fondo épico de soldadesca que desagrada y repugna. En sus multitudinarias manifestaciones, nuestra sociedad se parece a la ingenua niña Chole, con su gracia natural y sus maneras espontáneas, vuelo libre y sin fronteras de imaginaciones de paz. Pero ellos seguirán con su bárbara comedia.