El batasuno Hans Blix

OPINIÓN

14 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

YA TENEMOS argumento definitivo para arrasar Irak. Los inspectores no han aportado nada nuevo y Sadam prohíbe el uso de armas de destrucción masiva. No lo podemos consentir. Son las pruebas que necesitaban el presidente norteamericano, sus halcones y sirvientes para demostrarnos que Bin Laden, Al Qaida, Sadam Huseín, los terroristas y el pueblo iraquí son todos lo mismo. El jefe de los inspectores de la ONU, Hans Blix, está batasunizando la sociedad mundial. Mucho peor que Nunca Máis . Pone en duda algunas de las pruebas presentadas por Colin Powell, asegura no haber encontrado armas de destrucción masiva y además dice que la cooperación iraquí ha aumentado. Esto no se puede aceptar cuando el Gobierno Bush, otro batasuno que en su día jaleó a Nunca Máis, se afana desesperadamente en reunir pruebas para tratar de lavarse la cara. Y quienes ejercen de fieles pajes buscan y rebuscan también para limpiarse la conciencia. El PP nos sorprendió ayer con el abecé «Por la paz, por nuestra seguridad», un texto que parece hecho por Torrebruno. Pero hay cuestiones que el catecismo no abordaba y que los más torpes no alcanzamos a comprender. Y quienes nos han metido en esta cruzada deberían de explicárnoslo. Por ejemplo, el apoyo incondicional que EE. UU. prestó a Sadam en los años 80. El apoyo norteamericano al dictador Somoza, al filipino Marcos, al vietnamita Vant Thien, a Pinochet, Batista, Trujillo, al Sha de Irán, a Suharto, a Sharon, al congoleño Mobutu, al paraguayo Stroessner o al venezolano Pérez Jiménez. El fraternal abrazo de Eisenhower a Franco. O la inhibición cuando los españoles temblamos ante la bufonada de Tejero. Que nos lo expliquen Aznar, Arenas y Rajoy que tan bien se explican. Y que lo hagan como si fuésemos parvulitos. Porque no entendemos nada.