14 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.
Los políticos, elegidos en las urnas, vuelven a dar otra muestra de su pésima educación. Al pueblo gallego le gusta el teatro, prueba de ello son los más de 300.000 espectadores que el año pasado acudieron a algún espectáculo teatral en la comunidad, o que ejemplares ciclos como el de Caixanova en Vigo y A Coruña agoten sus abonos con mucha antelación. Otra cosa es el inoperante Igaem. Pero ellos deciden que los premios a las artes escénicas no interesan. No se vaya a sublevar el personal.