«NI POR ALÍ,?/?ni por Alá?/?que ni a Jerez,?/?ni a Gibraltar?/?que con la patera me vengo a Cádiz p'al Carnaval». Quien así canta es La Patera Rosa, un cuarteto carnavalero gaditano. En aquellas costas, patera es una de las palabras más vivas y presentes en el lenguaje cotidiano. Raro es el día que no arriba una de esas embarcaciones de fondo plano movidas por un motor fueraborda, en las que emigrandes magrebíes y subsaharianos tratan de llegar a la Europa de la hartura. La Academia cree que patera puede proceder del latín patera, como pátera, 'plato o cuenco de poco fondo de que se usaba en los sacrificios antiguos'. Hay quien se inclina por la relación de este nombre con pato. De hecho, en la edición de 1989 del diccionario manual de la RAE se decía que es una 'barca de fondo muy plano para perseguir patos en aguas de poco calado'. Y de cazar patos, el patero norteafricano se pasó con su chalana al negocio del tráfico de personas. Hasta tal punto se identifica ya la palabra patera con la inmigración clandestina, que se utiliza para calificar otros nombres relacionados con esa actividad. Así, podemos leer en un diario sobre «Cuatro muertos en un camión patera» y en otro que «Un barco patera recala sin autorización en el puerto de Barcelona». Y al hermano Isidoro, un fraile que auxilia a los inmigrantes indocumentados que llegan al Campo de Cibraltar, le llaman Padre Patera. Incluso existen un par de nanas de la patera. De una de ellas son estas estrofas: «A la nanita, nana,?/?duérmete, cielo,?/?la patera es chiquita,?/?grandes los sueños... »Que Jesús y María?/?también se fueron,?/?huyendo de un Herodes?/?al extranjero... »Huyendo de un Herodes?/?el Dios eterno...;?/?nosotros por el hambre,?/?Él por el miedo,?/?nosotros en patera,?/?Él en jumento...». hablar.bien@lavoz.es