Un honor coruñés

| ALFONSO DE LA VEGA |

OPINIÓN

HAY QUE felicitar al alcalde socialista de La Coruña por su generosidad y respeto a la tradición liberal, por española, de la ciudad, al acoger, hace ahora 15 días, en su casa consistorial al Gobierno constitucional de España en una jornada de singular importancia para toda Galicia. Contrasta su actitud con el sectarismo de muchos de sus correligionarios, relegados por lo que parece a mera comparsa de los nacionalistas en sus intentos de batasunizar a la comunidad gallega, que lejos de la antigua tradición socialista de las casas del pueblo de contribuir a la educación de los trabajadores en los valores de la ciudadanía, jalean las demostraciones de mala educación, fanatismo y manipulación sectaria. Son muchos los errores de las autoridades en el desgraciado caso Prestige . Pero la mejor manera de ocultarlos en la práctica, y, por tanto, de evitar que no ocurran nunca más, es esa incitación al linchamiento moral de las autoridades. Felicitación, pues, a La Coruña, que con su acogida institucional demuestra que sigue siendo una ciudad liberal, constitucional, española, cosmopolita, tolerante, cívica, hospitalaria, culta y, por todo ello, madura y racionalmente crítica.