Secuelas y precuelas

OPINIÓN

EL DRAGÓN rojo llegó recientemente a los cines españoles como el tercer episodio de la serie iniciada por El silencio de los corderos, aunque la historia que narra es anterior en el tiempo a la de aquel filme. La industria del cine ha recurrido una vez más a una de las fórmulas que le garantizan buenos negocios: volver sobre temas o personajes con los que logró éxitos. Las productoras ya no se limitan a hacer películas donde continúan historias contadas en otras o donde se relatan peripecias posteriores de los mismos personajes. Ahora también se hacen filmes cuya acción es anterior a la ya conocida. Consigo han traído un neologismo que les da nombre, precuela, palabra que también se usa en el mundo editorial y en el de los videojuegos. A las obras que son continuación de otras, algunos las llaman secuelas, en un nuevo uso de una palabra que tradicionalmente no significaba 'nuevo episodio' o 'continuación', sino 'consecuencia de algo'. Parece que el origen de esta acepción está en el inglés: sequel significa 'secuela', 'continuación' y 'obra donde continúa lo que se relata en otra anterior'. Partiendo de sequel, se formó prequel (pre?+?[se]quel), con el significado de 'película hecha para ser la primera parte de otra aparecida antes'. Y en español se tradujo prequel por 'precuela', forma a la que también puede haberse llegado desde secuela por el mismo camino que siguió el inglés hasta prequel: pre?+?(se)cuela. Con esta voz es como se está designando la relación de El rey escorpión con La Momia o la de Episodio 1 con La guerra de las galaxias . Sobre su asentamiento en el español, así como sobre la consolidación de la nueva acepción de secuela, los hablantes tendrán la última palabra. hablar.bien@lavoz.es