Guerra

La Voz

OPINIÓN

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

09 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

DEMASIADAS imágenes prebélicas. Bush arenga a las tropas. No me gusta la palabra arenga. Me suena a utilizar las palabras como trompetas de carga, tiros del lenguaje en vez de ideas. Los británicos alertan a los reservistas. Me imagino cómo un inglés se traga toda la flema de golpe cuando se entera de su estado de alerta. El presidente francés dice casi lo de sangre, sudor y lágrimas de Churchill. El galo avisa a los suyos que se preparen para grandes sacrificios. El barril de petróleo no deja de subir. En los periódicos salen las típicas fotos de mujeres que despiden a los soldados a pie de buques de guerra, no de barcos de pesca ni de veleros. Los expertos no tienen ningún problema en decir que la guerra será en febrero, día abajo, día arriba. Me asustan todas las guerras, pero las que tienen calendario me causan terror. Será tal día y mataremos a tantos. No sé, no sé. Parece que si los humanos tuviésemos necesidad de asesinarnos cada cierto tiempo. Es como si no soportásemos vivir en paz. Hace un tiempo fueron las masacres de nuestra guerra incivil o de las grandes guerras europeas; anteayer, las matanzas de los Balcanes; ayer, el desastre para nada de Afganistán. No aprendemos. Nuestra sed de sangre es una tragedia. Ya lo dije: las banderas sólo son trapos de colores.