Violencia, nunca

La Voz

OPINIÓN

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

18 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

LO DE Aznar no fue una visita, fue una incursión. Una incursión de las de toda la vida, de las de películas de militares, incursión aérea y punto, como en Pearl Harbour. La sirena de alarma la pusieron las voces de los manifestantes que no dejaron de gritar dimisión. El presidente estuvo tres horas, tres, tres reuniones, una rueda de prensa y adiós. Lo peor es que no hizo ni los deberes. ¿Dónde estaba el dinero que iba a traernos de la cumbre europea de Copenhague? Ni un euro específico. Sólo reorientar otras partidas hacia el desastre del fuel. El presidente sigue sobrevolando Galicia, sobrevolando la marea negra, sobrevolando los problemas. Dice que no se puso las botas ni bajó a la arena porque no quería molestar a los que limpiaban. No quería fotos carroñeras. En fin. Pero el legítimo cabreo no debe ser nunca violencia. Ayer dio la cara el Príncipe y los manifestantes se cebaron con los políticos. En Vigo hubo bofetadas. Las bofetadas no llevan a ningún lado. No se trata de atizar. Lo de los gallegos es la justicia. No la divina, la humana. La que nos merecemos. Nada de milagros ni beneficencia, hechos. Sólo queremos que nuestros gobernantes nos gobiernen y punto. Pero, con el puño de la violencia, perdemos todas las razones. Nunca máis violencia, por favor.