NOS LLEGAN últimamente oleadas de cine argentino, que son acogidas en España con notable aceptación. Es verdad que las películas son un poco repetitivas en su protagonista, Ricardo Darín, aunque también es verdad que resulta difícil saturarse de tan soberbio actor. El cine argentino es una aliviadora alternativa a los filmes que nos llegan en serie de EE.UU., cuyos guiones son cada vez más insufribles, más previsibles y más intercambiables. Así que nos dejamos entusiasmar con facilidad por películas como Nueve Reinas , o el gran éxito del pasado año, El hijo de la Novia , las dos protagonizadas por el ya omnipresente Darín. También él es el protagonista de Kam-chatka , que representará a Argentina en los Oscars, y que fue presentada ayer en Madrid. Mientras veía la película, trataba de comprender cómo es posible que en un país con la sensibilidad que parió ese cine, el mal reparto de los alimentos (que no la escasez) propicie la muerte de niños. Es tan triste como un tango.