GALICIA, en un lugar de la mancha. El asunto del petróleo está crudo, muy crudo. Los gobiernos toman medidas, que es lo que se hace con los muertos. A lo mejor nos quieren hacer un traje a medida a los gallegos, un traje a medida de hambre y desesperación. Como siempre. Hambre de perro callejero y desesperación de abandono. Cada diez años o menos, las mismas homilías, con parecidos curas. Hasta cuándo. Hay que alejar ya el corredor marítimo, que los piratas del mar pasen lejos con sus barcos trucados de papel. Que paguen en fuel las millas mar adentro. Una bandera de conveniencia es una bandera pirata. Los periodistas y políticos llegan de Madrid y parecen buitres. Vienen a hacer periodismo y política de variedades. Vienen por la foto. Les encanta este folclore, gaita, muñeira y petróleo. Tocan de oído y pasa lo que pasa. Pero con nuestras lágrimas negras no se juega, no son folclore, mero turismo de aventura. Queremos propuestas serias, no ser siempre colistas. Toca reclamar con voz de trueno. No se trata de anunciar limosnas y hasta la próxima marea de asco. Este crucigrama gallego no quiere más juegos de palabras. Sólo quiere soluciones, futuro del de verdad para nuestros hijos. Galicia, nunca más en un lugar de la mancha, nunca más quijotes. cesar.casal@lavoz.es