Ojos que no ven

La Voz

OPINIÓN

E. GONDREDO

15 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

LA PRIORIDAD ante una situación como la que provocó el Prestige es evitar que la carga llegue al mar. Porque si llega al mar, llegará a la costa y matará a los peces que nos alimentan, y la fauna que nos da riqueza. Llevarse lejos la bomba es una opción (con el Cason y el Mar Egeo la tuvimos al pie de casa), pero no garantiza que conjuremos peligro. Sólo lo alejamos.