Sin respuesta

OPINIÓN

CON EL PSOE la situación estaba peor. Hay que recordarlo antes de que lo hagan ellos. Y una vez dicho esto, añadamos que las viviendas son más caras porque el nivel de vida de los españoles es envidiable. Que el crecimiento económico va a estar por encima de cualquier previsión, incluida la del Banco de España. Y que el paro ha subido porque también la población activa ha sufrido un fuerte incremento. El Gobierno popular tiene explicación para todo. Hay que aceptarlo. Pero, una vez admitido, seamos realistas. Esto está a punto de caducar. La euforia está siendo devorada por la desilusión. El Gobierno está agotado, y nosotros también. Y el país se desinfla. Es inútil que recurran a las comparaciones europeas para suavizar las estadísticas que no nos favorecen. La Encuesta de Población Activa no deja lugar a dudas. Las cifras hechas públicas ayer nos presentan ya porcentajes de paro vertiginosos. Nos sitúan muy alejados de la mayoría de los países de la Unión Europea, esos que, según parece, se miran con envidia en nuestro espejo y admiran a nuestros líderes políticos. España está creando menos empleo que hace un año. Y en medio millón de familias, ninguno de sus miembros tiene hoy trabajo. Menos mal que Galicia, por una vez, se sitúa entre las escasas comunidades que redujeron el inventario de parados. Hay una España real que nada tiene que ver con la sonrisa que José María Aznar luce cuando nos habla de rebajar los impuestos. Hay una España real que no sabe de déficit cero, de reformas fiscales, ni de convergencia. Pero que sí padece la precariedad laboral y el desempleo, por mucho que el Gobierno se niegue a aceptarlo. Hay una España que espera que ese Gobierno tenga a bien reconocer su fracaso en la política económica, social y laboral. Y poner remedio. Pero esa misma España duda que tenga respuesta.