Más sobre la vivienda

VIRIATO

OPINIÓN

ESTÁ LANZADA la carrera política para prometer a los españoles una vivienda a precio asequible y justo. El Consejo Económico y Social (CES) ha dibujado un panorama desolador del mercado inmobiliario, en el que ha certificado el fracaso de los planes oficiales de vivienda, y el presidente del Círculo de Empresarios, Manuel Azpilicueta, ha declarado que «el PP no ha hecho nada en política de suelo». Para contribuir a la solución propone un pacto de Estado con comunidades autónomas y ayuntamientos para abaratar el suelo. Mientras este pacto no se firme, nuestros jóvenes no se casarán, seguirán viviendo con los padres hasta superar los 35 años, no tendrán hijos, se perpetuará el problema de la baja natalidad y el mercado de trabajo se mantendrá rígido por la ausencia de movilidad y la resistencia a vivir fuera de la ciudad en la que habitan sus padres. Y sobre el mercado de alquiler otra losa: el Banco de España y el Instituto Nacional de Estadística han certificado que el precio ha aumentado un 147% desde enero de 1988, lo que significa un 75% más que la subida media del coste de la vida en esos quince años, que fue del 84,4%. Después del exabrupto de Cascos llegan las propuestas de Zaplana, preparadas a toda prisa para frenar la incuestionable pérdida de votos del PP. La nueva sonrisa del Gobierno ha propuesto tres leyes y una subida de pensiones que hagan visible el cambio de la política social de los populares, pregonada cuando eran oposición y ausente desde que alcanzaron el Gobierno. Entre las medidas para atajar el problema de la vivienda propone bolsas públicas de suelo para colectivos que necesitan ayuda, como jóvenes, mayores o familias con problemas, y subvenciones para pagar la entrada. Zaplana ha avanzado una fórmula novedosa para la compra de vivienda: una bolsa de pisos de alquiler para jóvenes y, para quienes quieran comprar sus casas, que los ayuntamientos hagan de avalistas o de copropietarios. Para todo esto hace falta un pacto de Estado como ha dicho Azpilicueta. ¿Hay tiempo para ello, después de que el PP lo haya dilapidado en esta legislatura? Me temo que no.