Los mil y un disparates

|ARTURO LEZCANO

OPINIÓN

02 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

DE NUEVO vamos a hacer una autocrítica, aprovechando que el nuevo Libro de Estilo de La Voz de Galicia se muestra muy riguroso, con razón, y es preciso aplicarlo al máximo. El referido libro incorpora un extenso y minucioso diccionario, de uso obligatorio en este periódico, incluso si alguien pudiese objetar que existen discrepancias respecto de otros medios en caso de que haya opciones. Todo esto viene a cuento de una falta de ortografía en un titular a toda plana del pasado 27 de octubre, en el cuadernillo de A Coruña (página 27): «Los mil y un kilates». En la página 381 el Libro de Estilo de este diario, dice: «Kilate: Barbarismo por quilate». Y en la 464 se define así Quilate: «Unidad de masa para piedras preciosas. Equivale a 200 miligramos». La falta es más grave si consideramos que se trataba de una «Crónica desde el salón de la joyería gallega», abierto en A Coruña. Los profesionales de la joyería suponemos que saben perfectamente cómo se escribe quilate, aunque nos parece recordar ahora que vimos no hace mucho una muestra en un establecimiento del ramo en el que se anunciaban «kilates». No es de extrañar en un país en el cual, pese a la desaparición de la peseta, sigue hablándose de «kilos», llenándose avariciosamente la boca. En cualquier caso no puede admitirse, ni aun con toda la indulgencia de la época, un error semejante. El Libro de Estilo se ha hecho para ser consultado, y su excelente diccionario, también. Sobre todo cuando nos disponemos a redondear un título, en gruesos caracteres. Si la falta se hubiese perpetrado en el texto, sería lo mismo pero se notaría menos, claro. Un ladillo «hinflado» Esta derivación se debe a otro espectacular fallo ortográfico, cometido, por si fuera poco, en un artículo de una docena de líneas. A pesar de ello se «coló» un «hinflar» que, por supuesto, en vez de llenarnos nos deja vacíos de impotente perplejidad. Sin duda quien lanzó el globo, confundió inflar con hinchar, pero no vale en absoluto como disculpa. Jamás hemos etendido que, si uno no está seguro de la forma correcta de uan palabra, se empecine en utilizar sin consultar a alguien o directdamente el diccionario. Por otra parte, la reincidencia en faltas de todo tipo no debe tolerarse en un periódico, donde, como comentamos en otras ocasiones, los profesionales se llaman redactores porque redactan, o al menos ese es el supuesto. Si nos extendemos al respecto es porque no hay semana en que no recibamos alguna justificadísima protesta por lo que se califica de descuido de La Voz de Galicia en el uso de la lengua escrita o, mejor dicho, de las lenguas escritas, el gallego y el castellano. Puestos a mirarnos con lupa a nosotros mismos, nos detendremos en otro título de hoy, cuando escribo, el sábado, ayer. También a cinco columnas: «Italia llora a 26 niños e investiga porqué se derrumbó sólo la escuela». En la página 454 el Libro de Estilo explica taxativamente que porque «se escribe en una palabra bisílaba tildada como aguda cuando es sustantivo y significa causa o razón (Explicó el porqué de su actitud). El titular correcto es: «Italia llora a 26 niños e investiga por qué se derrumbó...» tildada como aguda cuando es sustantivo y sig nifica causa o razón (Explicó el porqué de su actitud)». En cambio «Si es la preposición por y el pronombre interrogativo qué, se e scribe en dos palabras