Ruido de cacerolas

OPINIÓN

25 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

LAS CACEROLAS vuelven a sonar en las calles de Caracas. Hay agitación social. Para los venezolanos, esas protestas donde los manifestantes golpean los útiles de cocina son cacerolazos, forma que surgió y arraigó en Argentina. En su origen, esta clase de protesta recibió el nombre de cacerolada. Fue en Chile, durante la presidencia de Salvador Allende, en los primeros años setenta. También se llaman caceroleos, expresión que se emplea principalmente en Uruguay y Chile. La voz cacerolada predomina en España, donde las hay contra las matanzas de gatos en Madrid, contra la Ley de Calidad de la Enseñanza, contra el racismo en Valencia, contra la Ley Orgánica de Universidades... Sin embargo, la amplitud de la crisis argentina y las reacciones contra ella explican que en algunos países se tienda a imponer -véase, por ejemplo, la prensa venezolana- lo que hasta hace poco era una forma local, cacerolazo. El periodista y escritor hispanoargentino Tito Drago señala que « caceroleo es el sonar de tapas de cacerolas, bombos y panderetas; cacerolear es marchar o concentrarse en una manifestación y ejecutar el caceroleo para protestar o reclamar algo; cacerolada es el calificativo del acto en sí, en tanto que cacerolazo es la cacerolada mayor, la más grande, la más impactante». En español, los sufijos -azo y -ada pueden indicar 'golpe', como en espaldarazo, zambombazo, escobazo, batacazo, pedrada, tacada o palmada. Para la Academia, cacerolada , cacerolazo y caceroleo son términos sinónimos, pero el primero es el que prefiere. hablar.bien@lavoz.es