EL BLANQUEO de dinero es el proceso por el que se convierte un dinero de origen ilegal en dinero de apariencia legal. A los fondos ilícitos se les denomina dinero negro y al de curso legal, dinero blanqueado . En el ámbito internacional este problema reviste una creciente preocupación. Se ha estimado que llega a representar anualmente entre el 3% y el 5% de la producción mundial, una cifra muy considerable. Los beneficios por narcotráfico, contrabando, tráfico de armas, actividades mafiosas, comisiones ilegales, ingresos de empresas y particulares no declarados fiscalmente constituyen el flujo originario principal del dinero ilegal. Entran en empresas situadas en paraísos fiscales y a través de cambios de titularidad se reintegran de nuevo en el circuito financiero legal. Obviamente, para la realización del circuito financiero completo hasta el blanqueado, es necesaria la complicidad o incompetencia de autoridades de varios países, organismos fiscales, instituciones de vigilancia económica y policial, y del tejido económico local y nacional. Como se detectó que el dinero blanqueado no sólo se destinaba a volver a la economía formal, distorsionando las reglas del mercado, sino que también financiaba organizaciones terroristas, los países desarrollados, vía el Grupo de Acción Financiera, y también la Unión Europea y la ONU, han legislado y propiciado medidas de colaboración para la persecución del lavado del dinero negro. Así, el narcoterrorismo, la gran corrupción política, la alta ingeniería contable, los oscuros negocios del pragmatismo político y el opaco sistema de los grupos de influencia se mezclan en una sofisticada red cuya persecución e investigación podría deparar todo tipo de sorpresas.