«FIDEL, denunciado por malos tratos a Rociíto». El título de portada de una revista del corazón impresiona a quienes en él reparan durante el breve alto en el quiosco para comprar los papeles. Unas sensibilidades se hieren por lo que se presenta como un caso más de violencia doméstica. Otras, también por la inmerecida tilde que le han puesto a Rociito. Lo cierto es que la prensa raramente niega el acento gráfico al nombre de la famosa. Pero no menos cierto es que la Ortografía de la lengua española editada por la Academia en 1999 priva de la tilde a la hija de la gran Jurado. Afirma que, a efectos ortográficos, la combinación de dos vocales iguales siempre es hiato, es decir, que pertenecen a sílabas distintas. Como la segunda i , sobre la que recae el acento prosódico, es penúltima sílaba, nos encontramos ante un caso de palabra llana terminada en vocal, por lo que no debe llevar acento ortográfico. Algunos autores opinan que el hiato de las íes de Rociito no lo es porque se trate de dos vocales iguales, sino porque este nombre se deriva de otro que lo tiene, Rocío. El de Rociito es un caso similar al de chiita , que sí se tilda en su forma chií , que es aguda, y de diminutivos como diita y tiito . hablar.bien@lavoz.es