Carter

La Voz

OPINIÓN

CARLOS G. REIGOSA

14 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

ME enterneció en su día conocer de primera mano detalles de la negociación Carter-Torrijos sobre la retrocesión del Canal a Panamá. El presidente de EE.UU. y el primer mandatario panameño estaban preocupados por cómo presentar el acuerdo de modo que no levantase demasiadas ampollas o resistencias invencibles. Torrijos no podía dejar de decir que era una gran conquista nacional, pero Jimmy Carter tenía que convencer a sus paisanos de que no se trataba de una concesión excesiva ni de una pérdida patrimonial en plena guerra fría sino de un acto de justicia que fortalecía a EE.UU. El general panameño estaba preocupado porque todo se fuese al garete en medio de tantas tensiones y le preguntó al colega norteamericano qué hacer. Carter le respondió: «Diga que es un gran éxito; yo diré lo mismo, y que cada uno entienda lo que quiera». ¿Quién imaginaría a Bush en tales generosidades? Carter, presidente en años de profunda crisis, fue también el impulsor del acuerdo de Camp David entre Egipto e Israel (1978). Un hombre convencido de que todo esfuerzo era poco para resolver un conflicto antes de recurrir a las armas. No fue comprendido en su tiempo, pero acaba de serlo ahora con el Nobel de la Paz. Merecido.