¡No busques más, Pachi!

OPINIÓN

PATXI VÁZQUEZ, magnífico alcalde de O Carballiño, parece estar encantado con los resultados de su última investigación. Dice que la Diputación de Ourense es una mina inagotable de enchufismo y clientelismo político, y está dispuesto a demostrar que los ochenta ayuntamientos gobernados por el PP en toda la provincia son fieles imitadores de los métodos electorales auspiciados por Baltar. Pero Pachi Vázquez también es médico en ejercicio, y por eso debería saber que la investigación sólo es útil cuando entra en los arcanos de lo desconocido y saca a la luz lo que la ciencia ignora, pero que es algo completamente inútil cuando descubre lo que todos saben y lo que la gente practica a plena luz y a diario. Mucho antes de que Pachi Vázquez hablase de hacer un mapa de la corrupción, todos los ourensanos sabían que los populares de Baltar se mueven en las instituciones como si fuesen su propia empresa, que pagan favor con favor y enchufe con enchufe, y que cada vez que los escándalos saltan a la opinión pública nunca falta Manuel Fraga para explicar por qué es tan justo y necesario que los hijos de los militantes del PP aprueben más oposiciones que los que nacen de padres bloqueiros y socialistas, o de los innúmeros progenitores independientes que pueblan la provincia. Lo que no sabemos, ni debe saber Pachi Vazquez, es por qué se mantiene esta situación, y por qué los ourensanos prefieren votar a un cacique que les arregle su problema personal o familiar antes que hacerlo a alguien que sea capaz de modernizar una provincia cada vez menos dinámica y más empobrecida. Y por eso me temo que no va a servir de nada hacer denuncias sabidas y resabidas mientras la mayor parte de la población se siente deudora del sistema, implicada en los chanchullos e incapaz de confiar en otro modelo que no sea el puro clientelismo. Por eso quiero sugerirle a Pachi Vázquez que no pierda más tiempo en investigar lo evidente. Porque, si quiere un mapa visible de la política ourensana, basta con que vaya al Instituto Nacional de Estadística y compre un CD-Rom con los datos pertinentes: ¿La provincia más pobre? Ourense. La más envejecida, Ourense. La que tiene peor calidad de vida, Ourense. La que más población pierde, Ourense. La que tiene sueldos y pensiones más bajas, Ourense. Y la que va a la cola de los índices de educación y sanidad, Ourense. A veces, sin que nadie sepa por qué, la provincia de Ourense pasa de última a penúltima, y deja que se luzcan Zamora o Lugo. Pero el mapa de los chanchullos no deja dudas para nadie. Salvo para los propios ourensanos, que no creen que eso sea verdad, y siguen votando a Baltar con devoción indesmayable.