EN LAS etiquetas de un yogur dice: «Cada botella contiene más de 10.000 millones de L. Casei Imunitas que ayudan a tu organismo a defenderse contra (¿) las agresiones externas que recibes cada día». Para ilustrar el efecto, en un anuncio de televisión se ve al Equipo de Lactobacilus Casei de la firma volando en formación, tipo Guerra de las Galaxias , y atacando a los malos. Una bacteria avisa a la otra: «Detrás tuya». Está mal que esta forma incorrecta de hablar (detrás mía, detrás tuya, en vez de: detrás de mi, detrás de ti) se produzca en el lenguaje corriente, pero no es admisible que figure en un anuncio de una poderosa marca. Ahora entiendo que otra empresa se dedique a pasteurizar los yogures después de la fermentación (si lo hiciese antes, no serían yogures), para que no quede ni una bacteria viva y pueda conservarse más tiempo. Seguramente tiene el encargo secreto de la Real Academia Española de la Lengua, para eliminar a las bacterias mal habladas.