LA NOTICIA del día es la boda, con artículo determinado, pues hoy únicamente se puede pensar en una. En ocasiones así, a los novios sólo cabe desearles toda clase de venturas y que Dios les dé nutrida y sana prole. Y que no les salga una boda de negros -coloquialmente, 'función en que hay mucha bulla, confusión, grita y algazara'- ni sean las suyas las bodas de Camacho. No es éste -Camacho- el seleccionador nacional, sino un personaje que aparece en la segunda parte del Quijote . El lujo y abundancia del banquete con que celebraba su enlace con Quiteria han dado lugar a la expresión aún en uso de las bodas de Camacho . En realidad, fue un enlace fallido, pues Basilio, pobre, que aspiraba a la mano de la muchacha, simula que se hiere mortalmente y, ensangrentado, pide a Quiteria que se case con él antes de expirar. Los atribulados presentes no presentan oposición y una vez bendecida la unión por el sacerdote Basilio descubre el ardid, que está a punto de costarle la vida a manos de los invitados de Camacho, suerte de la que lo salvan los buenos oficios de don Quijote. Afortunadamente, el único parecido de la boda de hoy con la de Camacho estará sobre los manteles. hablar.bien@lavoz.es