DESARROLLO es una palabra dinámica que se refiere al progreso, al crecimiento económico, social, cultural o político de las comunidades humanas (acepción 7 del DRALE). El desarrollo sostenible hace referencia a la búsqueda de un equilibrio, con visión de futuro, que permita un progreso duradero, que economice y potencie los recursos, que extienda con ecuanimidad la riqueza y erradique la pobreza, que preserve adecuadamente el ambiente, etc. La llamada Cumbre de la Tierra, celebrada en las últimas fechas (comenzó el 26 del pasado mes de agosto y finaliza hoy) en Johannesburgo, está dedicada al Desarrollo Sostenible. Los temas de trabajo nos dan una idea clara de lo que se entiende por desarrollo sostenible: lucha contra la pobreza y promoción de medios de vida sostenible (dinámica demográfica, salud, educación), consumo y producción sostenible (energía, transporte, industria, turismo), protección de ecosistemas como sustentadores de vida (océanos, agua dulce, atmósfera, bosques, efectos de los desastres naturales), marco institucional para el desarrollo sostenible, medios de ejecución (finanzas, transferencia de tecnología) y fomento de la ejecución (que permita una mejor administración de los recursos mundiales). En cumbres anteriores parecía que lo más preocupante era la protección del ambiente, pero en esta ocasión, sin perder de vista este objetivo, se pretende erradicar la pobreza como objetivo prioritario. Desarrollo sostenible es conseguir que el agua llegue suficientemente a las poblaciones en las que escasea, que la sanidad sea un bien al alcance de todos, que la energía se distribuya por todo el orbe, que la productividad agrícola se potencie para erradicar el hambre, que se preserve la biodiversidad, que se evite la contaminación para cuidar de la salud del planeta y de las personas.