El capitalismo no tiene una alternativa real en estos momentos, pero ello no significa que no esté enfermo. Así ocurre que, en vez de hablar de cómo sustituirlo (como sistema social y político), se hable de cómo curarlo. Y esto es lo que ha empezado a hacer este fin de semana el diario francés Le Monde , de centroizquierda. Según una encuesta hecha por este periódico, hay ocho cuestiones que están ahora mismo en el centro del debate: el gobierno de las empresas, las normas contables, las stock-options , los papeles de los analistas, de los auditores y de las agencias de calificación, el funcionamiento de la Bolsa y el de las autoridades reguladoras. La actual crisis financiera se alimenta de estos descontroles y amenaza con agravamientos. Una «prioridad esencial», según Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal Americana, es combatir la «criminalidad» contable y reformar el gobierno de la empresa. Greenspan lo dijo ante el Senado norteamericano: «La falsificación y el fraude destruyen el capitalismo y la libertad de mercado y, a la larga, los fundamentos de nuestra sociedad». Palabras de capitalista no salvaje que van a misa. redac@lavoz.es