Galicia va como va, ni bien ni mal, ni sube ni baja: siempre varada en medio de la escalera (frase recomendada para amantes do tópico e das citas tertulianas). Pensei que era unha alucinación: producto das lecturas estivais que adornan as miñas horas. Non podía ser certo. Acabamos de renovar maioría absoluta, encantadísimos todos, e agora resulta que a nosa renda esvara na distancia, lejos lejos lejos, da renda española. Imaginaciones de los periodistas. Galicia vai ben e Ourense, a miña provincia, mellor. Por iso falo nesta columna de asuntos serios e non de nimiedades. O próximo vintecatro de xullo, véspera de Santiago, Rosa de España actúa en Ourense: pagamos todos, a Consellería de ¡Cultura! ¡Y viva la cultura, caramba! Nuestros dineros están bien empleados. Velaquí os paradigmas da modernidade, a sabedoría, os modelos que os adolescentes hispanos perseguen cegamente: La Rosa, el Bisbal y la Chenoa. Bienaventurados los que están en el fondo del pozo porque de ahí en adelante sólo cabe ir mejorando (Serrat). Só nos faltaba reconquistar El Perejil para bailar en After Hours, frenéticos, Soy el novio de la muerte . Tocamos fondo. Ni sube ni baja: hundidos. redac@lavoz.es