CHATARRERO

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

El mar no es la barra de un bar. Ahora abro la barra, ahora no. Ahora barra libre, ahora ley seca. Alguien se lo debería de decir al chatarrero de Fischler. En Galicia hay muchas familias que comen del mar nuestro de cada día. Ir al Gran Sol no es hacerse la permanente y las uñas. Un respeto. Alguien me dijo que trabajaría en el campo, pero que no se imagina tres semanas montado en una chalupa sin faros en medio de la bofetada de una tormenta para ganarse el pan. Muchos de los nuestros lo hacen para vivir. Llegan, descansan un día y otra vez a embarcar. Por qué creen que la expresión menudo embarque significa menudo lío. Como el tijerazo que nos quiere meter el chatarrero de Fischler. Quiere cementerios de barcos como de coches. No se trata de vivir del subsidio ni de esquilmar la joyería submarina. Pero no se puede de un plumazo convertir a los marineros en azafatas de turismo rural. Queremos un plan para modernizar los barcos y que la flota salga a flote. El chatarrero de Bruselas no nos puede dejar con cara de merluzos. Aunque tengamos que resucitar a Chanquete para cantar lo de «no nos moverán». No hay nada más triste que un marinero en tierra, varado, parado.